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Diabetes: prevención y cuidados

14.04.2021

  • Salud
Si tienes diabetes o el índice de azúcar en tu sangre está muy alto, esto es lo que recomiendan los expertos: 

Según la Organización Mundial de la Salud, la mitad de las personas que padecen diabetes no lo saben.  La buena noticia es que esta enfermedad se puede prevenir y controlar. 

¿Cómo se origina la diabetes?
Cuando comemos, la glucosa de los alimentos ingresa en el torrente sanguíneo. La insulina (hormona producida por el páncreas) es la encargada de ayudarla a que ingrese a nuestras células y así obtengamos la energía que necesitamos. Cuando la glucosa no puede ingresar a las células, el nivel de azúcar en la sangre aumenta demasiado. Y cuando a una persona le sucede esto y no sigue un tratamiento, se enferma. 

¿Qué tipos de diabetes hay?
Hay dos tipos de diabetes:

Diabetes tipo 1. Sucede cuando el páncreas no produce insulina. Entonces, la glucosa que obtenemos de los alimentos no puede entrar en las células, que la necesitan para funcionar. La glucosa permanece en la sangre y esto hace que la concentración de azúcar en ella aumente mucho. Este tipo de diabetes no se puede prevenir y puede ser hereditaria. Se presenta en la niñez o adolescencia y, para controlarla, los pacientes necesitan inyecciones de insulina toda su vida.

Diabetes tipo 2.  Se presenta cuando la insulina no trabaja como debería. Por lo tanto, la glucosa es menos capaz de entrar en las células y de cumplir con su función de suministrar energía. Este tipo de diabetes es la más común, aparece por lo general en la vida adulta y se puede prevenir. 

Cuando la glucosa no puede entrar a las células por este motivo, los doctores lo llaman resistencia a la insulina. Y, aunque nuestro organismo haya producido mucha insulina, como no funciona normalmente, el páncreas seguirá detectando una concentración alta de glucosa en sangre. Y esto hará que el páncreas fabrique más.

¿Quiénes pueden tener diabetes?
Quienes tienen familiares en primer y segundo grado con esta enfermedad corren un mayor riesgo de sufrirla. Otros factores de riesgo son una mala alimentación y el estilo de vida sedentario.

Según la Organización Mundial de la Salud, la diabetes es una enfermedad silenciosa y la mitad de las personas que la padecen, no lo saben.  La buena noticia es que se puede prevenir y, gracias al descubrimiento de la insulina, pasó de ser una enfermedad mortal a una enfermedad controlable. 

Ya sabemos que siempre es mejor prevenir, así que todos los años debemos realizarnos un chequeo para saber cómo está funcionando nuestro organismo.

Si tienes diabetes o el índice de azúcar en tu sangre está muy alto, esto es lo que recomiendan los expertos: 

- Mantente en tu peso. El sobrepeso hará más difícil que mantengas bajo control el nivel de azúcar en la sangre.
- Come bien. No se trata de hacer dieta sino de que aprendas a alimentarte correctamente. Incluye en tu menú diario alimentos nutritivos y saludables: frutas, verduras, carnes magras y otras fuentes de proteínas.
- Consume granos enteros y fibras. Ambos mantienen los niveles de azúcar en la sangre y reducen el riesgo de diabetes. 
- Evita el pan blanco y los cereales refinados. Durante el refinado los granos pierden fibra, vitaminas y minerales. Además, cuando los comemos producen una subida brusca en los niveles de glucosa en la sangre y, como si fuera poco, los digerimos más fácilmente, por lo que a las pocas horas de comerlos volvemos a tener hambre.
- Elige siempre lo integral. El arroz integral es más sano que el blanco porque libera la glucosa de forma más gradual. En cuanto a la pasta, la blanca está hecha de harina refinada y la integral está hecha de trigo integral, que tiene menos calorías y mayor valor nutricional.
- Elige alimentos de índice glucémico medio - bajo. El IG es una medida que nos ayuda a clasificar los alimentos teniendo en cuenta cómo afectan el nivel de glucosa en la sangre después de consumirlos. En Internet encontrarás mucha información, muy interesante, sobre esto.
- Bebe abundante agua. A veces, confundimos sed con hambre y esto hace que comamos. El agua, además de hidratarte y hacerte bien, te ayuda a mantener el estado de saciedad.
- Restringe el consumo de comidas rápidas, procesadas y refrescos con azúcar. La comida enlatada y empaquetada contiene conservantes, azúcar añadido y grasas saturadas, que aumentan el riesgo de padecer diabetes tipo 2.
- Revisa las etiquetas. Muchos productos "light" tienen una carga importante de conservantes y grasas trans que perjudican tu salud. Infórmate antes de consumirlos.
- Consume grasas saludables: aceite de oliva, palta, nueces, semillas... Hay muchas opciones, todas deliciosas.
- Si vas a comer fruta, evita que sea en jugos. La fibra y vitaminas de la cáscara y la pulpa de las frutas se reducen cuando las licuas. Además, el jugo de fruta tiene más azúcar que la fruta entera.
- Intenta cocinar tú mismo. Así, controlarás las cantidades de los alimentos y sabrás exactamente qué vas a consumir. Experimentando te darás cuenta de que hay muchos alimentos que puedes reemplazar por otros más saludables, sin variar demasiado la receta. 
- Consume vitamina C. Diversos estudios aseguran que la vitamina C ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
- Haz ejercicio. Mantenerte activo te ayuda a mantener tu peso ideal y los niveles adecuados de azúcar en la sangre. Elige una actividad que disfrutes. Si no te gusta la rutina, en lugar del gimnasio puedes hacer una caminata o salir en bicicleta, por ejemplo.
- Busca ayuda profesional. Si bajas mucho de peso sin razón aparente o, al contario, te cuesta mucho trabajo bajar de peso cuando haces dieta, probablemente tienes algún problema relacionado con la diabetes. También, si tienes alguno de estos síntomas: sed excesiva, hambre a toda hora, debilidad, somnolencia, visión borrosa, náuseas y/o vómitos. Lo mejor es que vayas donde un profesional de la salud para que te chequee y te oriente.

¡Cuida tu salud y la salud de los que más amas!